Resulta sumamente interesante observar el vigoroso desarrollo que caracteriza a los videos marketing online hoy en día. Cada vez más dúctiles tanto respecto a los contenidos que promueven como el formato desde el cual se enmarcan, los vídeos en línea se erigen como herramientas indispensables a la hora de entrar en contacto e intercambiar con su audiencia. Varios aspectos podrían explicar y sustentar el crecimiento del consumo de videos en la red.

Como aspecto emblemático, en 2017, el consumo de video constituye una tercera parte de la actividad en línea (HubSpot, 2016). Paralelamente, el video online cubre una relevante parte de todo el tráfico web ya que supone un 74% del mismo (CISCO, 2016). Así, con sólo recalcar estos datos, observamos que el video figura el soporte por excelencia de los métodos comunicativos digitales más vanguardistas.

Además hay que tomar en cuenta que el 85% de los videos en Facebook se visualizan sin sonido (Digiday, 2016) y que la presencia de subtítulos incrementa el tiempo de visionado alrededor de un 12% (Facebook, 2016). Esto nos incita a volver a concebir la manera de crear y de promover dichos videos; en efecto, el contenido y el discurso retransmitidos adquieren ahora mayor importancia.

Contrariamente a lo que podríamos suponer, tres cuartos de los videos en línea son visionados por un 65% de los usuarios (Syndacast, 2015). De aquí la importancia de compendiar los elementos presentados desde una perspectiva sintética y transparente, así como de organizarlos en base a una dialéctica y estructura precisas.

En lo que a los profesionales respecta –provengan de la rama que provengan ya que el video marketing se adecua a ámbitos siempre más variados y múltiples–, el 73% de los comerciantes de B2B sostienen que el video impacta positivamente en el ROI de su empresa. Con este término, nos referiríamos aquí al return to investment o a la razón financiera que contrabalancea el beneficio y la utilidad obtenidas en relación a la inversión realizada. De forma que el 60% de los profesionales de marketing usaron, en 2016, videos en sus estratregias de marketing en redes sociales (Social Media Examiner, 2016), mientras el 65% proyecta incrementar su presupuesto para anunciarse por vía de videos en dispositivos móviles (HubSpot, 2016).

Finalmente, desde una perspectiva de posicionamiento SEO, incrementamos unas cincuenta y tres veces más las posibilidades de aparecer en la primera página de Google cuando disponemos de un video (TubularInsights, 2015), por lo cual, como profesional resulta, hoy día, cuasi imprescindible concebir campañas provistas de este tipo de videos que apenas parece atisbar sus primeros albores e incluye spots, tutoriales, videos corporativos, de marca personal o testimoniales, entre otros.

Fuente: PlayFilm